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domingo, 24 de marzo de 2013

"Ahora mismo hay mucho confusionismo en el mundo del arte"

Juan Herrador tiene una larga trayectoria con el mundo del arte. Diseñador gráfico, pintor, y profesor de la Escuela de arte, su obra pictórica se encuentra encuadrada dentro del hiperrealismo, y se caracteriza por estar realizada en témpera, aunque no exclusivamente. Nació en Ubeda, Jaén, y teniendo cuatro años se trasladó con su familia a Jerez, done vivió hasta 1993, fecha en la que se mudó a El Puerto de Santa María, donde reside actualmente.

¿Cuál fue su acercamiento con el mundo del arte?
Desde pequeño siempre tuve cierta predisposición al dibujo. Mi hermano dibujaba y, mientras él lo hacía, yo me sentaba a su lado mirándole y, a pesar de que era un niño muy nervioso, en ese momento me quedaba tranquilo. Ya pasando los 14 años dejé los estudios y me coloqué a trabajar en un estudio de diseño de Jerez que se llamaba ‘Estudio Mamelón’. Allí entré como aprendiz de dibujante publicitario, cosa que hoy no se puede hacer, y entre los otros aprendices competíamos para ganarnos la confianza del maestro.

¿Y en concreto con el hiperrealismo?
El hiperrealismo viene de mi profesión de dibujante publicitario aquí en Jerez. Nosotros estábamos condicionados por el trabajo que se demandaba en el arte gráfico. Nosotros hacíamos todo lo que tenía que ver con la industria del vino: las etiquetas, los estuches… Y todo aquello se hacía manual, a pincel, y se necesitaba de una disciplina y una precisión que había que desarrollar.
Después, con el tiempo, desarrollé también una faceta que no era hiperrealista y tengo una producción distinta. Pero teniendo en cuenta mi trayectoria de dibujante publicitario, es cierto que consigo más con el hiperrealismo que con el impresionismo o la abstracción, y también me siento más a gusto.

Y las nuevas tecnologías, ¿dónde dejan al hiperrealismo?
Esa misma pregunta me la planteo yo muchas veces. Aunque por lo que escucho y lo que veo cuando tengo mi trabajo terminado, pienso que la pintura transmite mucho más que la fotografía, es algo con más vida.

José Ramón Fernández afirma es un blog que no es hiperrealista el que quiere sino el que puede. ¿Qué opina usted?
Ramón Fernández ha sido, tanto en el terreno artístico como en el publicitario una eminencia, y yo estoy completamente de acuerdo con lo que dice. Porque para ser hiperrealista hay que dominar el dibujo, y en estos momentos parece que el dibujo se queda en segundo plano, casi que se quiere prescindir de él. Además se necesita mucha disciplina y una trayectoria larga, en mi caso yo empecé con 14 años.

¿Cree que como está la sociedad hoy en día los jóvenes pueden dedicarse al arte?
La sociedad ha cambiado. Ahora se puede tener afición, por supuesto, y practicar en casa, pero entrar en una empresa como aprendiz de la manera que yo lo hice, eso es imposible hoy en día. Vivir del arte hoy es muy difícil, a no ser que seas muy bueno y tengas los contactos. Pero aunque no se viva del arte y se tenga otra ocupación, el hacer arte, aunque sea como hobby, da una satisfacción interior que a lo mejor el otro trabajo no da.

¿Cómo ve el panorama artístico actual?
Creo que hay mucho confusionismo. Yo soy partidario de cualquier estilo pictórico, me gusta todo, pero ahora es el ‘todo vale ya’. Cualquiera puede venir, dar un discurso y pretender que cualquier cosa puede ser arte. Ahora hay mucho arte conceptual y se está olvidando que también tiene que haber técnica y oficio.

viernes, 10 de febrero de 2012

"Quien se tiene que valorar es uno mismo"

Muchos conocen al guitarrista Santiago Moreno (Jerez de la Frontera, 1978), pero apenas hace unos días que él mismo ha dado a conocer su faceta de escritor con su libro ‘Ítacas. Poemario de amor y otros relatos Fantásticos’.

Jerez ES: ¿Qué te llevó a escribir poesía?

Santiago Moreno: Desde pequeño me ha gustado escribir, a escribir lo que sentía. Desde los doce años ya anotaba cosas en mi diario, hasta que empecé a describir mis idealismos, mis sueños... Ideales que me han podido dañar en más de una ocasión en mi juventud. Esperando a la mujer ideal que nunca llegaba.

P: ¿Cuánto tiempo te llevó hacer el libro?

R: Siempre he escrito, pero este libro me ha llevado dos años. Mucho de los textos están escritos en Burdeos porque vamos muy a menudo, ya que tenemos una escuela de flamenco. Allí, en un ático tan alto del que me da hasta miedo de bajar fue donde me puse a escribir. La verdad es que siempre me ha gustado escribir, aunque nunca me haya presentado a ningún concurso. Eso de pensar qué valoran y que no… Creo que quien se tiene que valorar es uno mismo y que si tú estás a gusto con lo que has hecho, como lo estoy yo con este libro, hay que seguir para adelante.

P: ¿Por qué crees que la poesía no tiene demasiada popularidad hoy en día?

R: Cuando se lee poesía hay que meterse dentro de ella, y la gente no se mete. No es algo que puedas leer en el metro o mientras esperas en un semáforo. Pasa como con el flamenco de ahora, que se digiere muy rápido porque nadie quiere meterse de lleno, porque tienes que sacrificar algo. Por eso, y porque es tan difícil introducir este genero, mi libro tiene algo de relatos cortos, que lo hace más liviano.

P: ¿Crees que es algo solitario leer poesía?

R: Es algo que tiene que ser para uno mismo. Si lees una novela y habla de un búho, tú sabes lo que es y yo también. Pero si te leo una poesía en la que se habla de la memoria… para ti la memoria es una cosa y para mí, es otra. Son conceptos que tienes que ir asimilando. Si lees a una persona, ya no te lees a ti mismo porque si te lo cuento a ti, yo ya me estoy perdiendo algo. La lectura poética tiene que ser un ejercicio de crecimiento personal. Además, creo que es algo que no se puede compartir, porque los intermediarios sobran.

P: ¿Por qué poemas de amor?

R: Aunque sea una frase hecha, realmente creo que el amor mueve el mundo. Se piensa que el dinero es importante, pero hay personas que se mueren solas y con dinero. O cosas que haces con dinero pero que no te satisfacen. Al final es un medio, aunque no hay que restarle importancia. Pero el amor es lo que te hace vivir. No solo amor a las personas, sino también por las cosas que se hacen. Hay que ser positivo y apasionado con lo que se hace, no hay que dejarse llevar por la desidia. Porque incluso en el enfado hay amor. Y no sé si he sabido expresarlo del todo en el libro, pero espero que sí.

P: ¿Crees que es difícil ser poeta hoy en día, como no sea autofinanciándose?

R: Claro que será difícil, es difícil todo. Además hoy en día lo es más porque todo el mundo tiene un blog, todo el mundo escribe y lo que tienes que intentar es ser diferente a los demás. Pero opino que no hay que pensar, sino que tienes que hacerlo para ti y estar contento con tu trabajo.

P: ¿Alguna vez te quedaste atascado en mitad de un poema?

R: No sé si es una habilidad o un problema pero yo me pongo y escribo. Y puedo ver cómo todo fluye con musicalidad. No sé si el hecho de ser guitarrista ayuda. No me paro a pensar en la métrica o en las rimas. Luego les hago las correcciones finales, porque todo se puede mejorar, pero intento dar rienda suelta.

P: ¿Tienes nuevos proyectos a la vista?

R: Tengo otro libro de 150 páginas de anécdotas de mis viajes con Luis de la Tota, que es un palmero con mucho arte. Es un poco más como Quiñones -salvando las distintas-, que me encanta, porque escribe muy andaluz, con 'palabrejas' muy complicadas, casi olvidadas. Es otra manera de escribir, completamente distinto a esto. Pero me hace mucha ilusión. Quiero meter palabras andaluzas y del caló y hacer explicaciones de manera divertida. Es un libro para pasar un buen rato.